No lo vemos pero está :) como el Wifi!!!

  • 19 octubre 2017

A veces a todos nos cuesta aceptar lo que no vemos… porque como no lo vemos… 🙂

Somos seres racionales, al menos algunas veces, y esa parte de nuestra cabeza nos dificulta aceptar aquello que no vemos; Eso sí… el wifi no 🙂

El wifi no lo vemos pero lo tenemos muy aceptado e integrado en nuestro día a día y sin duda no ponemos en duda su existencia 🙂

Nuestra inteligencia innata, eso que hace que nuestro cuerpo funcione, lo que hace que de una nuez pueda salir un nogal entero si las condiciones son favorables, esa maravilla que llamamos vida que en nueve meses, y con solo dos medias células crea un bebe… todo eso que para mí es lo mismo, llamadle como queráis, tampoco lo vemos, pero está, y tengo la esperanza de que algún día las generaciones crezcan aceptando y respetando esa presencia, aunque no la vean, de la misma manera que aceptan que todo el mundo tiene móvil y que en casa hay wifi 🙂

No aceptar o no hacer un hueco a lo que no se ve tiene su efecto en nuestras vidas. En nuestra salud física, emocional y en nuestras relaciones. En la consulta a la gente le suelo  decir que es fácil aceptar que necesitamos parar cuando nos rompemos una pierna porque vemos la incapacidad que tenemos, el dolor que genera y sobre todo, las limitaciones que nos trae… pero ¿y todas esas cosas que nos pasan que no son tan obvias? Enfermedades no tan “físicas”, los cambios de estación, pequeños catarros, dar a luz, la muerte de un ser querido,… todo eso son situaciones que necesitan de tiempo. Nosotros somos los que tenemos que parar y dejar que las cosas se “reorganicen”. De la misma manera que nosotros no hacemos nada “activamente” para que nuestra pierna rota se arregle, sino que dejamos que ocurra, aquí también se trata de parar y confiar, y dejar que las cosas vuelvan a su sitio. Sobre todo, creo yo, se trata de “escuchar”.

El cuerpo no es tonto y nos pide: nos pide descanso, silencio, tranquilidad… una conversación con una persona determinada, un libro o precisamente nada… simplemente que estemos y seamos… no que hagamos.

Es una lección que nos viene bien a todos todo el año, pero ahora en otoño, mucho más. Cada uno verá lo que le conviene y tendrá que decidir lo que tiene que hacer.

Sé que tenemos que seguir viviendo, y también soy consciente de que tenemos responsabilidades familiares, sociales y laborales. Pero todos, de una manera, tenemos elección: y toca, desde la consciencia, decidir qué nos conviene 🙂

 

Un abrazo, de corazón a corazón, y desde la mayor calma que mi mente y mi vida me permiten 🙂

Ana

About This Author

Al terminar mi cuarto año de medicina tuve mi primer contacto con la quiropráctica, y al profundizar en su conocimiento encontré un nuevo sentido a todo.

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