¿Acción de gracias? a por el pavo y mucho más…

  • 22 noviembre 2018

Este jueves se celebra, en algunos sitios de este interesante mundo, la festividad de acción de gracias. Una vez más es una excusa para hacer algo tan obvio como dar las gracias por lo que se nos ha dado, tenemos, hemos conseguido y un largo etc

Como viene de la época de los indios y vaqueros, nosotros no tenemos la tradición en sí, pero no estaría de más copiar la excusa, o mejor dicho, la causa.

De esto hemos hablado muchas veces pero nunca es suficiente.

Los grandes traumas nos colocan las prioridades:

  • la muerte nos hace apreciar la vida
  • la enfermedad nos hace apreciar la salud
  • la soledad nos hace valorar la compañía que tenemos
  • las carencias nos permiten valorar lo que sí tenemos y la abundancia que hay alrededor…

Y así un largo etc… pero condición humana… en poco tiempo, volvemos a olvidarnos, y como si nada, caemos en la rutina de dar las cosas por hecho, de querer más, de quejarnos, de preocuparnos por tonterías y de ver el vaso medio vacío.

Por eso hablar de gratitud, de dar gracias por lo que sí hay, debería ser algo diario. Se llama “neuroplasticidad”. Re-entrenar a nuestro cerebro para que de manera natural tienda a ver lo bueno… Tal vez no disfrutarlo, pero al menos no caer en la angustia absoluta por tonterías.

No se me olvidará en la vida cuando mi padre, ya terminal, dijo esta frase literal: “bendito tumor”.

¿Por qué comparto hoy esta frase? Porque es el claro ejemplo de que podemos sentir gratitud por muchas cosas, situaciones y personas. De la misma manera que podemos olvidar las cosas buenas que tenemos, las “no tan buenas” pueden devolvernos la gratitud… qué locura, ¿eh?

Creo que es parte de hacerse mayor. Dejar de pensar en términos de “quiero esto”, “esto me hace feliz, esto no” (como los niños, por cierto), y aprender a aceptar lo que hay, tener la fuerza para cambiar lo que está en nuestra mano, y sobre todo, con mucho mucho cariño y amor, respetar  quiénes somos.

Hace ya más de tres años que empecé el grupo de whatsapp de gratitud. Un grupo en el que una serie de personas, las que quieran, escriben a diario 3 razones por las que sienten gratitud. No es nada fácil: nos olvidamos, a veces cuesta encontrar los motivos… pero para eso mismo está el grupo. Nos lo recordamos mutuamente, nadie está para juzgar lo que ha puesto otra persona, nos inspiramos…

¿Sabéis qué he aprendido yo todo el tiempo que llevo escribiendo en el grupo? que la intensidad de la gratitud no es proporcional a la circunstancia, y ¡eso me encanta! Puedo sentir muchísimo por verdaderas tonterías, creedme, y a veces casi paso por alto grandes logros o eventos… ¿qué cosas eh?

Pues nada… por hoy os dejo. No comeré pavo pero sin duda, un día más, daré gracias... razones tengo, y vosotros también, aunque solo sea por la siguiente bocanada de aire, que tan básica parece…

Ana

 

P.D: Sin duda me quedo con la frase de la foto: ¡¡da gracias y come tarta!! así da gusto 🙂

About This Author

Al terminar mi cuarto año de medicina tuve mi primer contacto con la quiropráctica, y al profundizar en su conocimiento encontré un nuevo sentido a todo.

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