Buena suerte o mala suerte :)

  • 8 marzo 2017

Me he topado con este cuento/moraleja. La verdad es que me ha encantado.

Por una parte, nos invita a disfrutar del presente, sin intentar juzgar como bueno o malo lo que nos está pasando

Nos recuerda que cuanto menos nos apeguemos a lo que nos pasa, mejor.

También nos recuerda que el tiempo y la perspectiva pueden cambiar mucho la situación que vivimos, o mejor dicho, cómo lo vivimos.

Aunque difícil de aplicar, insiste en la idea de que no tenemos ni idea de lo que nos va a pasar, y por mucho que creamos que lo sabemos o intentemos adelantarnos a los acontecimientos, la verdad es que no tenemos ni idea. No es fácil vivir con la incertidumbre, ya lo sé, pero cuanto antes aceptemos la idea de que no sabemos nada (o casi nada) y que nos toca confiar, antes nos liberaremos.

Y una de las ideas más interesantes que conviene recordar: hay situaciones que a priori parecen una gran desgracia, y con el tiempo, si nos mantenemos abiertos, podemos descubrir que ha resultado ser una de nuestras mayores bendiciones.

Pues eso; nos toca vivir lo que nos toca vivir, dando nuestra mejor versión, sin juzgar, confiando y sobre todo, disfrutando de todo lo máximo que podamos

Ahí va el cuento 🙂

Había una vez un hombre que vivía con su hijo en una casita del campo. Se dedicaba a trabajar la tierra y tenía un caballo para la labranza y para cargar los productos de la cosecha; era su bien más preciado. Un día el caballo se escapó. El vecino, en cuanto se enteró, corrió a la puerta de nuestro hombre diciéndole:

“Tu caballo se escapó, ¿qué harás ahora para trabajar el campo sin él? Se te avecina un invierno muy duro, ¡qué mala suerte has tenido!”

El hombre lo miró y le dijo:

“¿Buena suerte o mala suerte? Quién sabe”

Pasó algún tiempo y el caballo volvió a su redil con diez caballos salvajes con los que se había unido. El vecino, al enterarse, otra vez se acercó al hombre y le dijo:

“No solo recuperaste tu caballo, sino que ahora tienes diez caballos más, podrás vender y criar. ¡Qué buena suerte has tenido!”

“¿Buena suerte o mala suerte? Quién sabe”

Otro día, el hijo de nuestro hombre montaba uno de los caballos salvajes para domarlo, y en una mala caída, se rompió una pierna. Otra vez el vecino se acercó y le dijo:

“¡Qué mala suerte has tenido! Tu hijo ha tenido un accidente y no podrá ayudarte; tú eres ya viejo y sin su ayuda tendrás muchos problemas para terminar todos los trabajos”

El hombre, una vez más, le miró y le dijo

“¿Buena suerte o mala suerte? Quién sabe”

Pasó el tiempo y en ese país estalló la guerra con el país vecino, así que el ejército iba por los campos reclutando a los jóvenes para llevarlos al campo de batalla. Al hijo del vecino se lo llevaron por estar sano y al de nuestro hombre lo dejaron en su casa por la pierna rota. Nuevamente el vecino corrió diciendo:

“Se llevaron a mi hijo por estar sano y al tuyo lo rechazaron por su pierna rota. ¡Qué buena suerte has tenido!

Otra vez el hombre lo miró diciendo:

“¿Buena suerte o mala suerte? Quién sabe”

Espero que os haya gustado, y que si estáis pasando un momento un poco difícil, os ayude a mantener la mente abierta, y a pesar del sufrimiento, que seáis capaces de vivirlo sin demasiado drama.

Un abrazo enorme,

Ana

About This Author

Al terminar mi cuarto año de medicina tuve mi primer contacto con la quiropráctica, y al profundizar en su conocimiento encontré un nuevo sentido a todo.

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