Las cosas no son siempre lo que parecen

  • 11 febrero 2016

Siempre hablamos de que nuestro sistema nervioso es importante. Lo es porque controla y regula cada parte de nuestro cuerpo. Es muchísimo más complicado de lo que parece. Muchísimo más.

Si nuestro sistema nervioso no funciona en condiciones, no podemos ni vivir ni percibir nuestro entorno en condiciones.

 

Y ¿por qué? Porque aunque no lo creáis, lo que nosotros vivimos, vemos y sentimos es más un reflejo de cómo esta nuestro sistema nervioso que de cómo es la realidad. Nuestro cerebro está constantemente interpretando lo que ve… lo filtra. Eso quiere decir que de alguna manera, nuestra realidad depende de nosotros.

Es algo muy parecido a ponerse gafas con lentes de colores. El hecho de que yo vea todo azul no quiere decir que todo sea azul. Tengo un filtro puesto y eso altera mi percepción de la realidad.

 

gafas-de-sol

Es posible que no sea fácil de creer ni entender, pero es como funciona tu cerebro… y el mío.

 

¿Todavía no te lo crees?

Haz el siguiente ejercicio. Mira la imagen del tablero de ajedrez de la entrada del post.

¿Qué rectángulo te parece más oscuro? El A o el B?

Está claro que el A…

¿Qué pensarías si te dijera que no todo es siempre lo que parece y que en realidad los dos cuadrados son  exactamente del mismo color?

Parece magia, lo sé, pero no es más que un ejemplo increíble de cómo nuestro cerebro, en función de lo que ve, interpreta la situación para que tenga sentido. Nuestro cerebro está muy muy bien hecho y depende de nuestros sentidos para poder hacer lo que mejor sabe, que es coordinar cada una de las células que tenemos en nuestro cuerpo.

¿Todavía no te lo crees? Déjame que te lo demuestre… imprime el papel en casa (da igual que la columna no sea verde) y dobla el papel de manera que puedas colocar los dos cuadrados juntos. Ya me contarás…

 

Cada segundo de nuestra vida, nuestro cerebro está filtrando todo lo que percibimos gracias a nuestros sentidos y nos ayuda a adaptarnos, a sobrevivir y a disfrutar de cada día. ¿Y si las gafas estuvieran rotas? ¿Y si el filtro, no lo que vemos sino lo que nos permite interpretarlo, no estuviera funcionando bien? ¿ Es posible que nuestra percepción de nuestra vida, cómo nos adaptamos y cómo vivimos se viera afectada?

 

¿Sabías que la función de tu cerebro depende en su mayor parte de tu columna? Si la columna no se mueve bien o tiene subluxaciones, tu cerebro nunca va a poder hacer lo que debe correctamente… ni interpretar situaciones, ni vivir, ni reparar ni nada… consecuencia: pérdida de calidad de vida y un largo etc… Por eso los ajustes son ¡TAN IMPORTANTES!

Es una parte vital de lo que supone vivir al máximo, ¡sin duda!

About This Author

<p>Al terminar mi cuarto año de medicina tuve mi primer contacto con la quiropráctica, y al profundizar en su conocimiento encontré un nuevo sentido a todo.</p>

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