Carta de mi “mini yo” a mi “yo adulto” :)

  • 4 diciembre 2015

Buenos días . Te escribo porque hace tiempo que no nos hablamos y porque a veces tengo la sensación de que se te olvida que estoy aquí.

 

Quiero darte las gracias por los momentos en los que te acuerdas y me dejas jugar.

Por los momentos en los que te ríes, disfrutas y simplemente estas.

Por esos días en los que te acuerdas que tu y yo somos lo más importante.

Por preguntarme de vez en cuando: ¿Qué te hace feliz? ¿qué quieres hacer en tu vida?

Porque aunque ser adulto no parece fácil ni divertido, a veces te acuerdas de que estoy aquí y de que sin mí es mucho más aburrido vivir.

Por darte cuenta de que muchas veces lo único que necesito es que me des un abrazo y me recuerdes.

Porque sabes que aprecio el cariño de los demás y todas esas cosas que hacemos todos los días, pero que también sabes que lo que realmente quiero es que me quieras y mimes tú. Nadie más. Solo tu.

 

Quiero recordarte que estoy aquí.

A veces se te olvida y haces como que no me oyes…

Estas tan ocupada que no oyes lo que te tengo que decir.

¿Sabes que todas esas cosas que haces, compras y que crees que te hacen feliz no son ni la mitad de buenas que un abrazo tuyo y que un día disfrutado de verdad?

A veces estoy triste porque no me haces caso, y como lo notas, nos vamos al cine, quedamos con amigos, nos vamos de juerga, y crees que así se me pasa, pero ¿no te das cuenta de que así no se me pasa? Puedes hacer todo lo que quieras para dejar de escucharme, pero voy a estar aquí siempre, y si realmente quieres ser feliz, lo mejor que podemos hacer las dos es vivir juntas, conscientes, sin esperar que los demás nos arreglen desde fuera.

 

A veces llevas tanto tiempo sin hacerme caso que te pones enferma. Te duele la cabeza, estas super cansada, no comes bien… y claro, llegas a encontrarte mal. Esa soy creándote todos los problemas que se me ocurren. Soy yo gritando cada vez más fuerte para que te des cuenta de que estoy aquí. La solución no la vas a encontrar fuera…. De eso nada. Podrás quitarte los dolores con pastillas, tomar algo para dormir o incluso beberte una copa de vino para hacer como que no me escuchas… pero ¿sabes que? Que no me voy. Que cada vez voy a gritar más fuerte para que te acuerdes de nuestros sueños, de lo que nos hace feliz, de lo que siempre hemos pensando que haríamos en esta vida. Quiero que te acuerdes de todo eso, que luches por vivir tu vida al máximo y que no te olvides de que aquí no vamos a estar para siempre y que ser adulto no es estar todo el día enfadado, preocupado o estresado.

Eso solo te pasa porque te olvidas de que estoy aquí, así que la siguiente vez que te duela algo, estés triste, muy estresada o no puedas dormir, acuérdate de mí y pregúntame qué necesito. Te doy una pista: solo quiero que me tengas en cuenta, que me abraces y que juegues un ratito conmigo… que recuperes tus hobbies que dejaste porque ahora ya no tienes tiempo. Que leas más libros bonitos y me cuentes los cuentos. Que me saques al aire libre y sobre todo que disfrutes, porque no quiero que desperdiciemos ni un minuto mas pensando que la vida es dura, que solo se puede trabajar y que solo pasan cosas malas.

Tu acuérdate de mi, siénteme y déjame que te enseñe todo lo bueno que pasa a nuestro alrededor todos los días, todo lo bueno que somos capaces de hacer por los demás, y cómo lo que realmente importa es el amor, el cariño y las personas.

 

La vida a veces nos trae cosas bonitas y otras cosas menos bonitas, pero ¿sabes qué? Que entre las dos seremos capaces de disfrutar hasta de los días de lluvia.

 

 

Ya me despido, pero no sin antes recordarte una manera muy fácil de acordarte de mi. Estés donde estés, cuando veas a un niño pequeño, piensa en mi. Párate unos segundos y mírales cómo juegan, cómo disfrutan de las cosas más pequeñas y cómo cada segundo miran el mundo como si todo estuviera por aprender y por experimentar.

 

Una manera mucho más bonita de disfrutar de la vida 🙂

Tu niña interior

 

P.D.: nunca te olvides que nadie te va a querer nunca como te quiero yo. Te quiero todo todo y todo.

 

About This Author

Al terminar mi cuarto año de medicina tuve mi primer contacto con la quiropráctica, y al profundizar en su conocimiento encontré un nuevo sentido a todo.

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